Almohadillas agrietadas en perros | Hidratación, protección y reparación

Cuidado y reparación de las almohadillas para que tu perro vuelva a caminar cómodo y protegido

Filtrar

    Las almohadillas agrietadas suelen aparecer cuando la piel pierde elasticidad y protección.

    🔽 Antes de elegir productos: por qué pasa y cuándo actuar

    Cuando a un perro se le agrietan las almohadillas, lo más habitual es que exista exceso de sequedad o una pérdida de elasticidad en la piel.

    Las almohadillas están en contacto constante con el suelo y, en determinadas condiciones, sufren mucho más de lo normal.

    Es un problema frecuente en épocas de mucho calor (asfalto, arena caliente), pero también con frío intenso, hielo o humedad, haciendo que la piel se reseque, se endurezca y se agriete.

    En fases más avanzadas puede aparecer dolor, pequeñas heridas o sangrado, por lo que conviene actuar antes de que el problema vaya a más.

    En esta colección encontrarás productos pensados para hidratar, proteger y regenerar las almohadillas, tanto de forma preventiva como cuando ya existen grietas, durezas o pequeñas heridas.

    🔽 ¿Por qué se agrietan las almohadillas?
    • Sequedad extrema por calor, frío o viento.
    • Contacto con superficies abrasivas (asfalto, cemento, grava).
    • Falta de hidratación y pérdida de elasticidad de la piel.
    • Hiperqueratosis: exceso de dureza en la almohadilla.
    • Lamedura constante, que empeora las grietas.

    Cuando la almohadilla pierde flexibilidad, se rompe con facilidad y cada apoyo puede resultar doloroso.

    🔽 ¿Cómo saber si necesito tratarlo ya?

    Conviene actuar cuanto antes si notas:

    • Almohadillas secas, blanquecinas o ásperas.
    • Pequeñas grietas o fisuras visibles.
    • El perro cojea o camina con cuidado.
    • Lamido frecuente de las patas.
    • Molestias al tocar las almohadillas.

    Cuanto antes se hidrate y proteja la piel, más rápida y sencilla será la recuperación.

    🔽 ¿Cómo usar esta colección de forma práctica?
    • Hidratantes y regeneradores: uso diario para devolver elasticidad.
    • Cicatrizantes: si ya hay grietas o pequeñas heridas.
    • Productos protectores: crean una barrera frente al suelo.
    • Constancia: aplicar de forma continuada, no solo cuando duele.

    En casos avanzados, lo ideal es hidratar + reparar + proteger hasta que la almohadilla vuelva a estar flexible.

    🔽 Consejos rápidos para evitar que vuelvan a agrietarse
    • Evita paseos largos sobre asfalto muy caliente.
    • Seca bien las patas tras lluvia o nieve.
    • Aplica productos hidratantes antes de que aparezcan grietas.
    • Revisa las almohadillas de forma regular.
    • Si hay heridas profundas, consulta con tu veterinario.