Mi perro se tira pedos y le rugen las tripas: causas y solución

Productos seleccionados para ayudar a mejorar la digestión,
reducir los gases y favorecer un equilibrio intestinal
cuando tu perro se tira muchos pedos o le rugen las tripas.

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    Si tu perro tiene muchos gases o le rugen las tripas, lo más habitual es que haya un desequilibrio digestivo o fermentación intestinal excesiva.

    Esta colección reúne productos para mejorar la digestión, reducir gases y ayudar a que el intestino esté más estable.

    🔽 ¿Por qué tu perro tiene tantos gases y le rugen las tripas?

    Los gases suelen aparecer por dos vías principales:

    • Aire ingerido: comer muy rápido, ansiedad o ejercicio justo después de comer.
    • Fermentación intestinal: cuando el alimento no se digiere bien y ciertas bacterias lo fermentan produciendo gas.

    Cuando la fermentación es excesiva, es frecuente notar ruidos intestinales, sensación de barriga hinchada y gases más olorosos.

    🔽 Señales que suelen acompañar (y cómo interpretarlas)
    • Heces blandas o cambios frecuentes de consistencia.
    • Digestiones pesadas (inquietud tras comer, incomodidad).
    • Ruidos intestinales constantes, sobre todo por la noche.
    • Mal olor marcado en los gases.

    Si esto se repite, suele indicar que el intestino necesita apoyo para volver a un funcionamiento más estable.

    🔽 ¿Por qué a veces se repite? Fermentación y desequilibrio intestinal

    Cuando el intestino está sensible, se crea un círculo:

    • Se digiere peor.
    • Se fermenta más.
    • Se produce más gas y el malestar aumenta.

    Esto puede ocurrir por cambios de dieta, premios inadecuados, estrés, comer demasiado rápido o una base digestiva delicada.

    La clave suele ser mejorar la digestión y ayudar a que la flora vuelva a un equilibrio estable con una rutina constante (no solo “parches” puntuales).

    🔽 Rutina práctica: cómo usar esta colección para reducir gases
    1. Revisa la alimentación: evita cambios bruscos y limita “sobras” o premios grasos.
    2. Apoya la digestión con productos pensados para regular la fermentación y mejorar el confort intestinal.
    3. Introduce los productos de forma progresiva y mantén la pauta el tiempo recomendado.
    4. Si tu perro come rápido, usa estrategias para ralentizar (comedero antivoracidad, raciones más pequeñas).

    Importante: en algunos perros, ciertos productos “para la flora” pueden no sentar bien. Si notas que empeora, suspende y consulta.

    🔽 ¿Cuándo debes ir al veterinario? (red flags)

    Consulta con tu veterinario si aparece cualquiera de estos signos:

    • Vómitos repetidos o no puede retener comida/agua.
    • Diarrea intensa, con sangre o signos de deshidratación.
    • Dolor abdominal marcado (quejidos, postura encorvada, abdomen duro).
    • Apatía, fiebre o pérdida de peso.
    • Gases muy frecuentes que no mejoran pese a dieta y rutina de apoyo.

    En estos casos conviene valorar la causa y descartar problemas que requieran tratamiento específico.

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