Productos seleccionados para apoyar el manejo del dolor, reducir la
inflamación, mejorando el bienestar cuando tu perro se chupa las patas.
Cuando tu perro se chupa insistentemente las patas o siempre la misma zona, puede ser un signo de dolor, inflamación o molestia, no solo una manía.
El lamido repetido puede irritar la piel y crear un círculo de dolor, inflamación y más lamido, por lo que conviene actuar y observar la causa.
En esta colección encontrarás productos pensados para apoyar el manejo del dolor y mejorar el bienestar de tu perro, siempre como complemento y sin sustituir la valoración veterinaria si el problema persiste o empeora.
🔽 ¿Por qué el lamido de patas puede indicar dolor? ▾
Muchos perros no “se quejan” como nosotros. En lugar de ello, se lamen para intentar aliviar una molestia. Si el lamido es insistente, aparece de repente o siempre en la misma zona, conviene sospechar de dolor.
- Molestia articular (rodilla, cadera, codo).
- Dolor muscular o sobrecarga.
- Inflamación o dolor crónico que se instala poco a poco.
- Dolor localizado que empeora tras ejercicio o en frío.
🔽 Cómo diferenciar dolor de otras causas (alergia, irritación, estrés) ▾
El lamido de patas también puede aparecer por otras causas. Estas pistas ayudan a orientarte:
- Dolor: lamido en una sola pata o zona concreta; puede haber cojera o rigidez.
- Alergia/irritación: varias patas, enrojecimiento, picor general, lamido más “difuso”.
- Estrés/aburrimiento: lamido en momentos de soledad o rutina, sin signos físicos claros.
Si tienes dudas, lo más útil es una revisión para identificar el origen.
🔽 Por qué es importante cortar el círculo “dolor + lamido” ▾
Lamer de forma repetida puede empeorar el problema:
- Irrita la piel y favorece dermatitis por lamido.
- Puede abrir heridas y aumentar la sensibilidad.
- Mantiene la zona húmeda y facilita infecciones secundarias.
Por eso conviene actuar pronto: apoyar el confort, reducir inflamación y vigilar la piel.
🔽 Cómo usar los productos de esta colección (rutina práctica) ▾
- Observa el patrón: cuándo lame, qué pata y si hay rigidez o cojera.
- Apoyo para el dolor/inflamación: usa los productos de la colección siguiendo indicaciones.
- Reduce impacto: paseos más cortos y frecuentes si sospechas dolor articular.
- Cuida la piel: si hay irritación, evita que se cronifique (collar isabelino si se hace herida).
Estos productos son un apoyo para el bienestar, especialmente en molestias leves o recurrentes.
🔽 ¿Cuándo debes ir al veterinario? (señales de alarma) ▾
- Cojera, rigidez marcada o dolor al tocar la zona.
- Lamido intenso que no mejora en pocos días.
- Heridas, piel abierta, mal olor o secreción.
- Inflamación evidente o la pata caliente.
- Empeora tras ejercicio o hay pérdida de movilidad.
Si hay dolor importante, puede necesitarse diagnóstico y tratamiento específico.