Productos pensados para cuidar el hígado, favorecer el metabolismo de las grasas y mejorar la calidad de vida de perros con hígado graso.
Tras una analítica o ecografía, puede indicarse que tu perro presenta hígado graso o lipidosis hepática. Aunque el nombre asusta, entenderlo es el primer paso para ayudarle.
El hígado graso aparece cuando se acumula un exceso de grasas en el hígado, dificultando funciones clave como la digestión, el metabolismo y la eliminación de toxinas.
En esta colección encontrarás suplementos para apoyar la función hepática en casos de hígado graso, siempre como complemento a una alimentación adecuada y al seguimiento veterinario.
Productos pensados para cuidar el hígado y favorecer el metabolismo de las grasas en perros con hígado graso.
🔽 ¿Qué es el hígado graso en perros? ▾
El hígado graso, o lipidosis hepática, es una acumulación excesiva de grasa en el hígado que impide que este órgano realice correctamente sus funciones.
Puede aparecer de forma progresiva y suele estar relacionado con problemas metabólicos, dietas inadecuadas, sobrepeso o enfermedades previas.
🔽 Síntomas frecuentes del hígado graso ▾
- Vómitos o náuseas.
- Falta de apetito.
- Cansancio o apatía.
- Digestiones pesadas.
- Pérdida de peso.
- Alteraciones en analíticas hepáticas.
🔽 Por qué es importante apoyar el hígado ▾
Un hígado sobrecargado no puede metabolizar bien las grasas ni eliminar toxinas, lo que afecta a todo el organismo.
Apoyar su función ayuda a:
- Reducir la acumulación de grasa hepática.
- Mejorar la digestión y el apetito.
- Favorecer el metabolismo de las grasas.
- Mejorar el bienestar general del perro.
🔽 Cómo usar los productos de esta colección ▾
Los suplementos hepáticos deben utilizarse como parte de un manejo global:
- Combinarlos con una dieta adaptada baja en grasas.
- Seguir las pautas recomendadas según peso y estado del perro.
- Utilizarlos de forma continuada en procesos crónicos.
- Valorar la evolución con controles veterinarios.
🔽 Importante: lo que debes tener en cuenta ▾
Los suplementos son un apoyo, pero no sustituyen el diagnóstico ni el tratamiento veterinario.
Ante empeoramiento, falta de apetito persistente, vómitos continuos o decaimiento marcado, es fundamental acudir al veterinario.