Si tu perro tiene caspa, el pelo apagado o sin brillo, lo más habitual es que no sea algo puntual, sino un problema de base como la seborrea o una piel desequilibrada.
Cuando la piel no se renueva bien, aparece descamación y el pelo puede volverse seco o graso, con un aspecto “descuidado” aunque lo bañes con frecuencia.
Para mejorar de verdad, lo ideal es actuar desde varios frentes: alimentación, suplementación y una champuterapia adaptada. En esta colección encontrarás productos pensados para mejorar la piel y el pelo a medio y largo plazo, no solo para “lavar y ya”.
🔽 ¿Por qué aparece la caspa y el pelo sin brillo?
- Renovación cutánea lenta: se acumula escama (“caspa”).
- Desequilibrio de grasa: piel y pelo demasiado secos o grasos.
- Champús no adecuados: resecan o irritan y empeoran el problema.
- Alimentación pobre en ácidos grasos: la piel pierde calidad y el pelo se apaga.
Si además hay mal olor, enrojecimiento o picor intenso, conviene revisarlo con tu veterinario para descartar infección o dermatitis.
🔽 ¿Qué hacer para recuperar brillo y reducir la caspa?
- Base nutricional: mejora la piel desde dentro (la calidad del pelo empieza en la dieta).
- Omega 3 y apoyo dérmico: ayudan a regular la inflamación, mejorar la hidratación y el brillo.
- Champú específico: no todos valen; debe adaptarse al tipo de piel (seca, grasa o sensible).
- Constancia: los cambios reales suelen verse tras 3–6 semanas de rutina.
🔽 ¿Cómo usar esta colección en una rutina práctica?
- Omega 3 a diario con la comida (ideal para piel seca, caspa y pelo apagado).
- Baño con champú específico cada 7–15 días (según tolerancia y tipo de piel).
- Cepillado 2–4 veces por semana para retirar escama y repartir el sebo.
- Revisión si hay brotes: ajustar champú y sumar apoyo extra si aparece picor.
Si el problema es muy persistente, lo más eficaz suele ser un enfoque de mantenimiento (no solo “cuando está mal”).
🔽 Tips rápidos (para que funcione mejor)
- Evita baños muy frecuentes con champús no dermatológicos (resecan y empeoran la caspa).
- Respeta el tiempo de contacto del champú (normalmente 5–10 min).
- Si hay piel grasa, alterna champú seborregulador con uno suave según tolerancia.
- El brillo real viene de dentro: omega 3 + dieta suelen ser la base.