La dermatitis atópica es un problema crónico en el que el cuerpo del perro reacciona en exceso y eso provoca picor, irritación y heridas. Se crea un círculo: se rasca, la piel se daña y el brote vuelve a empeorar.
🔽 Los 3 pilares para controlarla mejor
- Intestino y defensas: una microbiota equilibrada ayuda a regular la respuesta del organismo.
- Picor e inflamación: apoyo para reducir el rascado y romper el círculo vicioso.
- Barrera cutánea: reforzar y calmar la piel para que esté más estable.
Trabajando estos tres puntos, los brotes suelen estar mucho más controlados, tanto si hay medicación como si se usa suplementación como apoyo.