Si tu perro tiene la piel sensible, es importante cuidar tanto la suplementación como la alimentación. El objetivo no es solo calmar “el brote”, sino hacer que su piel sea más fuerte y menos reactiva en el día a día.
🔽 Cómo le ayudan los ácidos grasos (omega 3 y 6)
El uso de aceites ricos en omega 3 y omega 6 ayuda a reforzar la barrera cutánea, haciendo que la piel esté más protegida.
- Ayudan a que la piel esté mejor estructurada y retenga mejor la hidratación.
- Contribuyen a reducir la penetración de alérgenos a los que puede reaccionar con facilidad.
- Disminuyen la inflamación y la reactividad de la piel con el uso continuado.
Resultado práctico: cuando la piel está nutrida desde dentro, suele estar menos “a la mínima” y aparecen menos brotes.
🔽 Cómo le ayudan los champús y el tratamiento cutáneo
En piel sensible, no vale cualquier producto. Usar un champú inadecuado puede generar irritación, sequedad y más picor.
- Los champús dermatológicos adecuados ayudan a limpiar sin agredir.
- Retiran alérgenos e irritantes que quedan pegados al pelo y a la piel.
- Calman y apoyan la barrera cutánea, haciendo la piel menos reactiva.
Tip práctico: el tratamiento cutáneo funciona mejor si eres constante y lo acompañas de una buena base (alimentación + omega 3/6).
🔽 Apunte importante: la piel empieza en el intestino
Trabajar desde la prevención es clave. Muchas pieles sensibles mejoran cuando cuidamos la alimentación y el equilibrio digestivo, porque el sistema inmune y la inflamación están muy ligados al intestino.
Idea clave: no es solo “lo que le pones por fuera”, es también lo que está pasando por dentro.